Investigación explica que morderse las uñas define este tipo de personalidad

Sabemos que las manos son nuestra carta de presentación y no hay nada peor que tener las uñas muy deterioradas y en mal estado, aunque no lo creas muchos de los malo hábitos que tenemos, dicen mucho de nosotros.

Son muchas las personas que tienen la mala costumbre de morderse las uñas y no necesariamente porque estas tengan un sabor delicioso, sino porque es como una especie de tic que se les va creando a las personas y es muy mal visto para muchos.

Cuando las personas muerden sus uñas, es probable que se deba a que tienen nervios y comienza más que todo en la infancias sin embargo esto puede llegar a la etapa de la adultez si no se corrige a tiempo, y quienes lo hacen pueden incluso llegar a lastimarse y sangrar en estas zonas.

Es muy probable que si estás aquí es porque quieres saber el porque te parece tan satisfactorio el comerte las uñas, y eso es justo de lo que te hablaremos el día de hoy. No te vayas y sigue leyendo este post que hemos preparado para ti.

Comerse las uñas y su secreto para los que lo hacen

Quizás hayas escuchado que el comerse las uñas se debe a un trastorno nervioso o de ansiedad, e incluso puede llegarse a confundir con una señal del trastorno obsesivo compulsivo sin embargo hay muchos otros detalles que se esconden detrás de este mal hábito.

Un estudio realizado en la Universidad de Montreal en Canadá, hecho por el especialista en psiquiatría, Kieron O’Connor, investigó que  factores se relacionan a los trastornos repetitivos.

Partiendo del artículo publicado en el Journal of Behavioral Therapy and Experimental Psychiatry, se ha dado a conocer un rasgo sumamente sorprendente en aquellos que se muerden las uñas, se trata del perfeccionismo.

Si eres una persona que suele tener este hábito tan mal visto, es porque tienes una personalidad muy perfeccionista.

Para poder comprobar esta teoría, se hizo un estudio en donde se comparó a personas que tenían este hábito y aquellos que no lo tenías y los sometieron a situaciones de estrés, relajación, aburrimiento y frustración.

Al hacer esto se pudo identificar que cuando estaban relajados no se mordían las uñas, pero en los otros escenarios si lo hacían, lo que llevó a los especialistas a concluir que el comerse las uñas es una respuesta a la frustración y al aburrimiento pues no hacen nada productivo, y revela que en situaciones de ansiedad y estrés solo quieren ser perfeccionistas.

Las personas que se comen las uñas, son personas que se frustran, son impacientes, se desmotivan rápidamente, les gusta tener todo planificado, detallistas y se aburren muy fácilmente y se comen las uñas para liberar energía.

Y ahora ¿qué opinas? Esperamos que te haya gustado este post.

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